Sólo nombrándolas no como cosas sino como cantidades, las cosas se dejan pensar racionalmente. Lo que importa no es descubrir qué importa -el arché- en todas las cosas, sino en qué son todas lo mismo. Ese ser y no ser, el mismo en todo, es número. Los secretos de los pitagóricos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario